domingo, 18 de septiembre de 2016

“LE BON MARCHÉ”

LOS GRANDES ALMACENES. “LE BON MARCHÉ”

En la publicación “Las Galerías y los Bazaars, antecedentes de los Grandes Almacenes” (7 de noviembre de 2013) señalamos cómo la experiencia de las Galerías y los Bazaars, con la venta de variados objetos de consumo en un mismo espacio, demostró su eficacia.
Esta experiencia de sistema de compra se desarrolló, como comentamos, principalmente en Inglaterra. Y aunque es en esta nación donde surgirá -según los expertos- lo que ya será considerado como el primero de los llamados “Grandes Almacenes”, no queda duda que el más reconocido fue el “Bon Marché” de París.
En 1838 Emerson Muschamp Bainbridge, junto con su socio William Alder Dunn, abren una tienda de telas y ropa en Newcastle, al norte de Inglaterra. En 1849 en, con sus 23 departamentos separados, se le considera el Primer Gran Almacén. Conocido como “Bainbridge’s”, algunos historiadores señalan que se le considera el primer edificio que diseñó el espacio para la disposición de las tiendas separadas.
Mientras que esta experiencia así como la de los Bazaares y Galerías se desarrollaban en Inglaterra, en Francia, a mediados del siglo XIX, ya existían las condiciones para el éxito de ese tipo de consumo. Napoleón III había completado de embellecer la capital francesa, la ciudad estaba preparada para recibir a los visitantes quienes, entre otros atractivos, reclamaban conocer los talleres y tiendas de sombreros, telas, chales…Pero, sobre todo, la existencia de una población creciente y de una clase media emergente, la cual, conjuntamente con ciertos sectores de la alta burguesía, serían los principales clientas de este nuevo tipo de consumo.
1852 Au Bon Marché 2Y entonces aparece en París “Le Bon Marché”. Aristide Boucicaut, hijo de un sombrerero, al trasladarse a París logra hacerse socio de los almacenes “Au Bon Marché” (“barato”), una tienda de colchones, tejidos y sábanas, que había sido fundada por los hermanos Videau. Fue Aristide Boucicaut quien, conjuntamente con su esposa, se dispuso a transformar el negocio, comprando la parte de los fundadores y lanzándose a una aventura nueva. Era el año 1869 y gracias al éxito de las ventas encuentran financiación para construir un nuevo edificio, cuyas dimensiones superaban cualquier otra edificación destinada a vender artículos de consumo.
Para su diseño, contó con el equipo del ya reconocido Gustave Eiffel: una gran superficie (50.000 metros cuadrados) con varias alturas y una gran cúpula de metal y cristales… En su construcción se empleó el hierro para habilitar interiores con el fin de que fueran amplios y bien iluminados. El edificio se debe a Louis Auguste Boileau y Gustave Eiffel, destacando la economía de materiales y la rica ornamentación de la estructura vista, especialmente en los huecos de escalera que se rodeaban de pasarelas colgantes.
Boceto de Gustave Aleixandre Eiffel para "Bon Marché"
Boceto de Gustave Aleixandre Eiffel para “Bon Marché”

Au Bon Marché, Galerie des confections, fin XIXHabía surgido el concepto de las grandes ‘catedrales del consumo’ tal como actualmente siguen siendo los centros comerciales o grandes almacenes.
Au Bon Marché. Propaganda
Au Bon Marché. Propaganda
1852 AuBonMarche
Precios fijos, libertad para el movimiento, promoción, posibilidad de cambiar o devolver los artículos, ofertas y saldos, venta por catálogo, …son algunas de las nuevas estrategias para el consumo que se inauguraron con la experiencia de “Le Bon Marché”. Con ello, había surgido la alternativa de las Casas de Moda, la cuales, con el éxito de la experiencia de Worth, se habían multiplicado en París.
Au Bon Marché. Catálogo, 1914
Au Bon Marché. Catálogo, 1914
Sabemos que Émile Zola, en su novela “El paraíso de las damas”, describe la ciudad de París de la época de Napoleón III, con los cambios urbanísticos destinados al disfrute pero también con el fin de abrir la ciudad al comercio. El autor también se detiene en destacar la influencia de los recién creados grandes almacenes en la vida de la época, sobre todo en la de las mujeres. Son ellas, las damas, las que encuentran en estos espacios la excusa ideal para salir de las casas y pasar largas veladas recorriendo los distintos departamentos y escapar de la cotidianidad del hogar…departamento de seda boun marcheau-bon-marchc3a9-galerie-de-la-fac3afence-japonaise-1880-bnf-estampes
Catálogo de "Au Bon Marche", 1914
Catálogo de “Au Bon Marche”, 1914
No queda duda que el matrimonio Boucicaut fue capaz, como Worth, de reconocer el mercado y dirigir, a una nueva clientela, la oferta que se reunía en ese inmenso edificio que, a pesar de su magnitud, brindaba espacio de intimidad, combinados con los destinados a la sociabilidad. Servicios adicionales para los clientes como: baños, atención a los niños, las cafeterías especializadas, todo ello para atraer a una clientela ávida de nuevas formas de comprar y propiciar que al pasar de uno a otro departamento se incentive el consumo de objetos no previstos y, la mayoría de las ocasiones, innecesarios….poco ha cambiado…¿verdad?

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